TESTIMONIOS

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Nuestros clientes nos comparten sus experiencias con Physis

Fernanda es mi pequeña hija de dos años y tres meses. Ella nació en prefectas condiciones con un peso y estatura saludables. Cuando tenia alrededor de 20 días de nacida la noté un poco extraña. Fuimos al control correspondiente a un consultorio de Providencia, no había subido de peso y estaba un poco amarilla. Mi preocupación iba aumentando con el transcurso de las horas, pues ya no quería comer. La llevamos a la urgencia al hospital Calvo Mackenna y estando en la espera comenzó a convulsionar. Este episodio fue el comienzo de la pesadilla. Sus convulsiones no paraban. Veía mover su cuerpo y no entendía que estaba pasando. La llevaron a la UCI y estuvimos dos días sin saber que pasaba a la espera de los resultados de los exámenes. Finalmente los exámenes arrojaron que se había contagiado de virus Herpes. Este virus es dañino en todos los aspectos, es muy agresivo. Dicho contagio provocó daño cerebral y una seguidilla de hechos horribles, incluso un paro cardiorrespiratorio de diez minutos.

Los medicamentos que le administraban no eran suficientes, ya que no paraba de convulsionar. Su estadía en la UCI fue de 40 días. Diagnostico: Parálisis cerebral y Síndrome de West, es un tipo de epilepsia que produce espasmos consecutivos. Habían días que tenía cerca de 200 espasmos, no dormía, tampoco se alimentaba por sí misma sino por una sonda nasogástrica. El panorama cada vez empeoraba. Le practicaron exámenes y no veía ni escuchaba, los resultados decían que tenía muy poca visión del ojo izquierdo y lo mismo para su oído. La llevamos al control con el neurólogo, analizó los exámenes y dijo que debía administrársele vigabatrina, medicamento utilizado para este tipo de epilepsia pero que acorta la visión al ser administrado por cierto tiempo. Ya no veía casi nada y ese medicamento la dejaría completamente ciega. En ese momento decidimos como familia buscar otra alternativa y fue así como llegamos a Physis donde nos atendió el Dr. Pedro Silva. Él fue el único que nos dio esperanzas de mejora ya que los demás doctores nos decían: “Su hija tiene daño neurológico muy extenso, así que hágase la idea”. Él doctor Silva le dio a Fernanda una dieta rica en aceites grasos esenciales (omegas 3 y 6) , semillas como chía y sésamo, frutos secos, verduras y frutas, avena. Fernanda comenzó la dieta a los seis meses de vida, la cual hemos seguido al pie de la letra. Cada día mejora más…Notamos que su visión y audición mejoró, está mucho mas conectada, come por su boca y no por sonda, ha reducido su espasticidad y sus convulsiones se han reducido. Cada mes llevamos a Fernanda donde el doctor Silva y es el único que nos motiva pues hemos visto la mejoría que nuestra hija ha tenido.

El Dr. Pedro Silva ha sido fundamental en este proceso, en su condición de nutriólogo iriólogo y neurólogo revisa mes a mes los avances que Fernandita (así la llama él) va teniendo. Las diferencias fueron graduales pero hoy al analizar como está ella en comparación a cuando comenzó el tratamiento de alimentación, nos sentimos esperanzados y confiados en que nuestra hija está atendida por un gran profesional.

Carol Olguín, Mamá de Fernanda.- 

Luego de 8 meses de dolor…

Siempre escuché sobre la acupuntura pero nunca me había atrevido a una sesión hasta que me lesioné el muslo izquierdo, justo debajo del isquion. ¡Un desgarro de aproximadamente 8 milímetros, provocado por una mala maniobra en clases. Sentí que algo se rajó en mi pierna, y el dolor fue tan grande que apenas podía caminar! Desde ahí comencé un ir y venir de tratamientos con un traumatólogo, medicamentos para el dolor, kinesiología, ejercicios y series eternas para realizar a diario. Cumplí con cada una con la rigurosidad de los medicamentos, pero el dolor no pasaba. Incluso me dolía al estar sentada, caminando y mucho más en clases.

Un día, después de casi 8 meses, un amigo me dijo que con la acupuntura se regeneraría mucho más rápido el tejido dañado. Con algo de susto por las agujas, pedí hora para que me atendieran. En la primera sesión conversamos sobre qué necesitaba y por qué estaba ahí y luego mi primera relación con las agujas. La sensación que las agujas me provocaron fue de hipersensibilidad y conexión completa con cada punto. Al principio, en un par de puntos, sentí algo de dolor y luego tranquilidad. Me conecté con la respiración y me entregué al tratamiento. El Dr.Prado me dijo que ese día el dolor no pasaría de inmediato pero que al día siguiente si. También me advirtió que el dolor volvería… Eso me impresionó porque fue tal cual. En la en la segunda sesión el dolor se fue no sé cómo, pero no dolió nunca más. Solo seguía sintiendo la presencia de la cicatriz y mucho miedo de volver a lesionar al elongar, ya que realizo clases de yoga y terapia corporal. Aunque el tratamiento con acupuntura comenzó por esa lesión puntal, he sentido una mejoría en muchos niveles energéticos de mi cuerpo. Incluso, un antiguo desequilibrio que me hacía ir muchas veces al baño al día, también mejoró. Incluso mi estado de ánimo y energía… Estoy cada día mejor!

En conclusión, estoy muy entusiasmada con la acupuntura y me sorprende el cómo relaciona los síntomas con las causas. Quiero continuar para tener una mejor vida…

Daniela Pérez.- Actriz – Profesora de Danza/Terapia Corporal/Marzo 2015. 

Recuerdo con gran satisfacción lo que significó para mi carrera profesional la experiencia de disfrutar en 1985 de una beca de tres meses en la Clínica Ellen White, entonces ubicada en Viña del Mar y en la consulta del Centro de Medicina Preventiva de Santiago de Chile. Considero desde entonces al Dr. Pedro Silva Jaramillo mi maestro, la persona que sin ningún tipo de limitaciones y con sus grandes cualidades de docente me reafirmó en mis convicciones naturistas y me trasmitió sus conocimientos y la confianza en la Vis Natura Medicatrix.

Cuando en el año 2010, por iniciativa de la Sección Colegial de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, conseguimos poner en marcha un Master de Medicina y Enfermería Naturista, con el respaldo de los dos Colegios Profesionales, el Colegio Oficial de Médicos (COMB) y el Colegio Oficial de Enfermería (COIB) y de las Universidades Central (UB) y Autónoma (UAB) de Barcelona, no dudamos en invitar al Dr. Pedro Silva para dar la clase inaugural del Master. Además de las siempre interesantes aportaciones de su experiencia clínica, nos gratificó con el ofrecimiento de una beca en su actual Centro de Medicina Integrativa Physis para los alumnos con mejor puntuación de cada promoción del Master.

En estos momentos ya han viajado a Chile tres médicos y tres enfermeras, además de la directora docente de enfermería del Master, y puedo decir que todos han vuelto muy satisfechos de la atención recibida por todo el personal de la centro y en especial con la vocación docente de sus tutores, el Dr. Pedro Silva y la
enfermera coordinadora  Cecilia Toro, que han hecho que su estancia en Physis haya sido una experiencia inolvidable tanto a nivel personal como profesional.
Como director docente de Medicina Naturista, y en total acuerdo con Mercè Arqué, directora docente de Enfermería Naturista (el Master tiene una parte troncal y dos itinerarios finales: medicina y enfermería) sólo tenemos palabras de agradecimiento para la Centro Physis, que de forma tan desinteresada ofrece la beca a
nuestros mejores alumnos a los que hace crecer en su experiencia y conocimiento del criterio naturista.

Pedro Ródenas
Médico Naturista
Presidente de la Sección Colegial de Médicos Naturistas del COMB
Director docente del Master intercolegial (COMB y COIB) e interuniversitario (UB y UAB) de Medicina y Enfermería Naturista de Barcelona

Patricia Véliz, odontóloga, pasó 30 años de su vida soportando fuertes dolores de migraña y consumiendo una gran cantidad de pastillas.

El año pasado, Patricia llegó a Physis, Centro de Medicina Integrativa, con la esperanza de encontrar una solución a esos intensos dolores de cabeza, pero también escéptica de que fuera uno más de los tantos fallidos tratamientos que había recibido. Bajo un estricto régimen de alimentación basado principalmente en la ingesta de frutas y verduras crudas, y la exclusión de los productos procesados, Patricia dejó de sentir esos angustiantes dolores de cabeza y, actualmente, no toma ningún tipo de medicamento.

Su testimonio es un ejemplo más de que cambiar los hábitos alimenticios es crucial para vivir con salud: “Sufrí durante 30 años fuertes dolores de cabeza, tipo migraña, que no se me quitaron con ningún tipo de tratamiento que recibí durante todo ese tiempo.

Ingerí muchos medicamentos que aliviaban temporalmente los síntomas, pero estos volvían a aparecer y cada vez con más frecuencia. Me hice adicta a ellos, sin darme cuenta del daño colateral que producían en mi organismo. Cuando consulté con el doctor Pedro Silva, estaba en una situación desesperada, dependiendo exclusivamente de estos analgésicos para poder llevar una vida medianamente normal. Me interné una semana en Physis donde comenzaron con una desintoxicación de mi cuerpo en base a un cambio radical de la alimentación y con apoyo de otras terapias como homeopatía, masajes, aplicación de frío con agua y barro, etc.

Al tercer día comencé a sentirme francamente mejor, cambió mi estado de ánimo, mi digestión funcionaba estupendamente y, lo más importante para mí en ese momento, no aparecieron los dolores de cabeza y dejé de tomar medicamentos. Llevo actualmente una vida inmejorable, me alimento sanamente,
entendiendo que ésta es la base de un pasar sin enfermedades ni dolencias. El cambio de la dieta me devolvió la salud.

“Ojalá este testimonio sirva para tantas personas que creen que sus enfermedades no tienen cura”.

Patricia Véliz.-

«Tenía 22 años y una tremenda irritación en la cara, comencé poniéndome cremas, no pasaba nada, luego empecé a sentir fuertes dolores en los huesos, no sabía que me ocurría. Fui al doctor y ahí empezó mi calvario…

El diagnostico era Lupus Eritematoso Diseminado. En la medicina tradicional esto no tiene curación solo tratamientos, comencé con Cortisonas y otros, llegue a tomar trece remedios y estaba cada vez peor. Algunos síntomas eran mucho dolor a los huesos, los ojos muy rojos un temblor permanente y eritemas (granos) en cuello nariz y orejas. Consulte a varios especialistas si no me sometía a un tratamiento me moría. Yo tenía tres hijos y mucho miedo a perderlos, pensé que tendría que dejar de cuidarlos. Al tiempo me prohibieron hacer trabajos pesados, la exposición al sol, el deporte y un montón de otras cosas. Así pasaron diez años, mi familia fue un pilar fundamental, pero eso no bastaba por que pasaba el tiempo y yo me sentía cada vez mas invalidada, no hubo un momento en el
que sintiera que me curaba. Hasta que un día me hablaron del naturismo, sin saber nada de esto me inicie con un tratamiento natural, que consistía en baños de vapor, frotaciones, masajes y otras cosas, complementando el tratamiento con una buena alimentación en base a frutas y verduras crudas. Y así las drogas
fueron quedando eliminadas. A medida que pasaba el tiempo me fui sintiendo mucho mejor hasta que un día pude volver a hacer mi vida normal, retome el deporte que me encantaba, pude volver a ver el sol y disfrutar de mi familia.

Un día se abrió un curso de MEDICINA NATURISTA que lo impartía el Dr. Pedro Silva, al cual entre muy entusiasmada y estudie cuatro años. Aprendí que el Naturismo es: un sistema lento pero seguro, que hay que ser ordenado y constante, que no es mágico y que si tú no te esfuerzas no consigues el objetivo. Fueron tres años de un fanatismo maravilloso, ya que sentía que me había curado, pero para la medicina tradicional la curación para esta enfermedad no existía, me tomaron algunos exámenes y el Lupus estaba, pero inactivo. Pasaron varios años en los que me sentía absolutamente sana, hasta que un día supe que estaba embarazada, preocupada ya que eso también me lo había prohibido la medicina tradicional, pero gracias al naturismo tome la decisión y a los cuarenta y cuatro años nació Catalina una niña sana de madre naturista, sin ni una complicación y fue todo maravilloso.

Ahora tengo sesenta y ocho años y me siento una mujer sana y feliz, conseguí el objetivo, no consumo remedios ni drogas, cada día me siento bien, libre de dolores y puedo hacer una vida normal siguiendo siempre con el naturismo. Tengo siete nietos y todos en alguna medida practican el naturismo. Me encantaría que todo el mundo aprendiera a escuchar su cuerpo y tuviera una cuota de naturismo, no se imaginan como les cambiaria la vida. Le agradezco a Dios el haberme puesto en el camino correcto, el haber conocido al Dr. Pedro Silva y el haber creído que se podía.»

Marilú Lama.-

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